Los rollitos vietnamitas (spring rolls), hechos con obleas de papel de arroz son una receta fácil, ligera y saludable. Sin gluten y sin lactosa.
Ingredients
- 6 hojas papel de arroz
- 2 zanahorias ralladas
- 1 taza col lombarda hervida
- 1/2 aguacate
- 12 gambas peladas y cocidas
- 1/2 pechuga de pollo cocina y desmenuzada
- 1 taza espinacas baby
- 1 cogollo de lechuga
- 50 gramos queso feta
Instructions
Lo primero es preparar todos los ingredientes. Cocina la pechuga de pollo en agua con unas verduritas, al menos durante 20 o 25 minutos, hay que conseguir que quede tierna para poder desmenuzarla.
Mientras hierve las gambitas en agua salada, sólo 1 minuto, retíralas y deja que se enfríen.
La col lombarda también me gusta escaldarla para que se ablande un poco, pon agua a hervir, añade sal y cocina la col entre 5 y 10 minutos, la queremos al dente, pero que no está tiesa. Córtala en juliana y reserva.
Ralla la zanahoria o córtala en tiras con un pelador. Reserva.
Prepara los cogollos de lechuga, lava las hojas y corta los troncos duros. Lava las espinacas y reserva.
Corta el aguacate a la mitad, retira el hueso, separa la carne de la piel con una cuchara y córtalo en tiras alargadas.
Cuando tengas preparados todos los ingredientes del relleno ya puedes hidratar las hojas y hacer los rollitos.
Pon agua en un plato o bandeja que tenga un poco de borde, hidrata cada hoja durante unos segundos, respeta el tiempo que marca el fabricante, si te pasas y las hidratas demasiado se pegarán y se romperán fácilmente.
Ve hidratando las hojas a medida que las vayas usando, ponlas sobre un paño limpio o directamente sobre un plato plano, coloca los ingredientes de forma ordenada, piensa que cuando los enrolles se verá el interior y la idea es que quede bonito.
Una vez colocados los ingredientes para hacer el rollito, dobla la hoja una vez sobre ellos y haz un pliegue hacia dentro en cada lado, sigue enrollando hasta que quede cerrado.
Haz lo mismo con todos, cuando los tengas guárdalos en la nevera hasta que los vayas a servir, es importante separarlos entre ellos con un papel de horno y taparlos con papel film o meterlos en un recipiente hermético para que no se resequen.
Cuando los sirvas puedes cortarlos a la mitad como hice yo o dejarlos enteros y acompañarlos de tu salsa favorita.